Seguro que alguna vez te has parado en un vídeo por curiosidad y, desde entonces, tu feed se ha llenado de publicaciones parecidas, aun que no te interesaran. Pero el algoritmo interpretó esa atención como una señal de interés.
Facebook quiere que puedas corregirlo con tus propias palabras. Meta anunció el 13 de octubre de 2026 «Your algorithm» —«Tu algoritmo»—, una función para indicar qué temas quieres encontrar con mayor o menor frecuencia en el Feed y en Reels. La novedad abre una cuestión interesante para el marketing: ¿qué pasa cuando las redes empiezan a escuchar lo que decimos que queremos ver, además de analizar todo lo que hacemos?

Cómo funciona «Tu algoritmo» de Facebook
La herramienta está en el menú de tres puntos en las publicaciones donde se pueden gestionar temas de interés. Facebook también podrá pedir explicaciones después de seleccionar «Me interesa» o «No me interesa». Por ejemplo, una persona podría indicar que quiere encontrar más contenido sobre cocina, pero menos recetas de postres.
Según Meta, los modelos de lenguaje interpretan estas indicaciones y las combinan con las señales de comportamiento existentes para ajustar las recomendaciones durante la misma sesión.
¿Llegará a Instagram?
En Instagram, esta evolución ya había comenzado. Meta confirmó en mayo de 2026 que «Your Algorithm» se había lanzado en diciembre de 2025, con opciones para ajustar los temas recomendados. En aquel momento estaba disponible en Reels y Explorar en países de habla inglesa, con una ampliación prevista al Feed. Una publicación oficial de julio ya describía su uso en esas tres superficies para usuarios estadounidenses. Eso no confirma una disponibilidad idéntica en España.
No hay un anuncio que permita afirmar que esta función llegará a todas las redes sociales. Lo que sí muestran estos lanzamientos es una dirección dentro de Meta: ofrecer más formas de expresar preferencias directamente. Que otras plataformas adopten sistemas equivalentes sigue siendo una posibilidad.

Más control sobre el contenido, pero más información sobre nosotros
Cuando escribimos nuestros intereses, aportamos información explícita que puede ser más precisa que la deducida de un clic o una visualización.
También importa distinguir entre escribir en una configuración privada y hacerlo en una publicación pública. En Threads, por ejemplo, Meta diferencia expresamente las peticiones públicas de «Dear Algo» de los controles privados de «Your Algo».
El anuncio de Facebook no detalla plazos específicos de conservación de estas indicaciones ni confirma su utilización para entrenar modelos o segmentar anuncios. Por tanto, no sería riguroso atribuirle esos usos. La cuestión de privacidad está en conocer qué se recoge, para qué se utiliza y qué opciones existen para gestionarlo.
¿Cómo puede ayudar a los anuncios de las empresas?
Aquí hay separar lo confirmado de lo posible. Meta ha presentado esta novedad como un control de recomendaciones de contenido, no como una nueva herramienta publicitaria. No ha anunciado que los anunciantes puedan consultar las peticiones individuales ni seleccionar públicos a partir de ellas.
Desde el marketing, unas preferencias declaradas podrían resultar valiosas si se incorporasen a sistemas publicitarios bajo las condiciones correspondientes. Por ejemplo, distinguir entre interés por aprender fotografía e intención de comprar una cámara permitiría formular mensajes diferentes. Es una posibilidad estratégica, no una capacidad anunciada para esta función.
Tampoco existe una garantía de que «Tu algoritmo» reduzca el coste de las campañas o aumente sus conversiones.
Qué deberían tener en cuenta las marcas
Para las empresas, el cambio invita a revisar una pregunta sencilla: ¿está claro para quién sirve cada publicación y qué interés satisface?
Una tienda de informática puede explicar cómo elegir un portátil para trabajar. Una clínica puede resolver dudas frecuentes sobre un tratamiento. Un comercio puede enseñar cómo utilizar sus productos. Esa claridad ayuda al público a reconocer la utilidad del contenido.
Esto es una recomendación editorial, no una nueva regla de posicionamiento confirmada por Facebook. Los trucos para «gustar al algoritmo» siguen ofreciendo menos certezas que conocer al cliente y responder a sus necesidades.
Las redes empiezan a permitirnos expresar mejor lo que queremos encontrar. Para las marcas, escuchar esas necesidades y producir contenido que merezca aparecer en ese espacio seguirá siendo el trabajo principal.