Películas 3D sin gafas bicolor

La primera vez que este tipo de tecnología apareció en los cines, muchos lo recibimos de forma entusiasta, ya que parecía una forma primitiva pero real de introducir de alguna manera al espectador entre los personajes de una historia; el entusiasmo disminuyo un poco cuando supimos que deberíamos llevar unas gafas bicolor con montura de papel únicamente útiles para ver dichas películas. Pero, nos resignamos, como hacemos con la mayoría de las nuevas tecnologías que nos presenta el mercado, esperando que en un futuro no muy lejano nos muestren una alterativa más cómoda y acorde a nuestras expectativas. Pues bienvenido a ese futuro no tan lejano.

Esta nueva tecnología aún está en su etapa de prototipo, pero demuestra que en el futuro podría ser posible el ver películas 3D sin la necesidad de llevar ese incordio de gafas.

 

El prototipo se basa en el hecho de que los espectadores suelen permanecer casi inmóviles en sus asientos de cine, por lo que se utilizan múltiples barreras de paralaje que se construyen en la pantalla y bloquean diferentes partes de la imagen para diferentes ubicaciones del cine, ofreciendo un efecto 3D en ángulos específicos. El resto del efecto lo completan con una serie de espejos y lentes que ayudan a reproducir ese efecto a un área más amplia, lo que hace posible que la barrera de paralaje se muestre correctamente para crear un efecto 3D idéntico en cada asiento de la sala de cine.

Aquellos que puedan no entender exactamente en que consiste esta nueva tecnología, pueden interpretarlo como algo excesivamente complejo y con fallas seguras; pero, ¿qué nueva tecnología no tiene siempre aspectos mejorables? Porque la primera vez que se implemente esta posibilidad en salas de cine, será para probarlo de forma controlada y poder mejorarlo.

Quizá en una década este lo suficientemente desarrollada cómo para que lo tengamos en casa, pero por ahora, dejemos investigar a los expertos.